Acto de cierre del cilco lectivo 2025. De 1.º a 5.º grado.
Docente: Fernanda Lopez
El acto de cierre se vivió con una propuesta creativa y profundamente significativa: inspirados en MasterChef, se compartió la imagen de la comunidad educativa como una gran cocina, donde cada integrante aporta su ingrediente para lograr el mejor plato.
Los verdaderos protagonistas de esta receta fueron los estudiantes, quienes a lo largo del año “cocinaron” la vida junto a sus docentes, animándose a aprender, crecer y compartir.
Hoy celebramos juntos el cierre de un año lleno de aprendizajes y emociones. En la jornada de hoy, el Colegio Pío XII vivió un acto de cierre del ciclo lectivo 2025 junto a los estudiantes de 1.º a 5.º grado, en un clima de alegría, emoción y espíritu navideño.
Los alumnos de Primero A, Segundo A y Tercero A fueron protagonistas de hermosas puestas en escena, donde se armó el arbolito, se preparó el pesebre y se compartieron coreografías con canciones emotivas, todas ellas haciendo alusión a las fiestas que se aproximan y al verdadero sentido de la Navidad.
Un momento conmovedor fueron las palabras alusivas a cargo de los tres directivos, donde realizaron un simbólico cierre a través de una representación en la que se fueron agregando “ingredientes”, relatando todo lo vivido, aprendido y compartido a lo largo del año.
Compartimos el relato:
Buenas tardes a todos…
Hoy queremos cerrar este ciclo de una manera distinta: como si fuéramos cocineros, con nuestros gorritos y delantales, listos para presentar el plato final del año.
En esta gran cocina que es nuestra querida Escuela del Pío, vivimos momentos de todo tipo: recetas que no salían, otras que nos sorprendieron, mezclas nuevas, risas, enojos y muchos aprendizajes.
Y siempre juntos, como en una familia.
Este año fuimos, como dice nuestro lema, “Peregrinos de esperanza, tejiendo lazos y cultivando la Casa Común.” Y en la cocina eso también se vio: caminamos juntos, nos ayudamos unos a otros y cuidamos lo que compartimos.
Hoy queremos mostrar el plato especial 2025, el que preparamos entre todos los chicos, las seños y las familias.
El primer condimento es la sal…
La sal representa las cosas chiquitas que nos dieron alegría: un juego en el recreo, un saludo, un “¿te ayudo?”.
El segundo ingrediente es la harina…
La harina es la base.
Como el esfuerzo de cada día, las tareas, los intentos y los “vuelvo a probar” que nos ayudaron a aprender.
También agregamos un poco de pimienta…
Esa que a veces pica.
Son los desafíos, los enojos, las cosas difíciles… pero que nos hicieron más fuertes.
Sumamos una cucharada grande de azúcar…
Eso representa los momentos dulces del año: los logros, las risas, los abrazos, las cosas lindas que vivimos juntos.
Y ponemos un chorrito de aceite…
El aceite une todo.
Como el trabajo en equipo entre los chicos, las seños y las familias.
Colocamos la olla a fuego lento…
Como el amor de Dios que nos acompaña sin apurar ritmos sacando el sabor justo de lo que cocinamos.
Y claro… falta el ingrediente secreto: ustedes…
Cada chico y cada familia aportó su sabor especial.
Sin ustedes, este plato no tendría sentido.
Hoy miramos esta olla imaginaria y vemos todo lo que hicimos juntos:
un plato lleno de alegría, compañerismo, esfuerzo y esperanza.
Un plato cocinado con el corazón, aquí, en el Pío, donde siempre hay lugar para todos.
Gracias por cocinar este año con nosotros.
Que el próximo ciclo nos encuentre otra vez caminando con esperanza, tejiendo lazos y cuidando nuestra Casa Común, listos para seguir aprendiendo y preparando nuevas recetas.
¡Un aplauso para todos los cocineros del Pío!
Así, con un acto cargado de significado, damos por culminado el ciclo lectivo 2025, agradeciendo a Dios por cada experiencia vivida y renovando la esperanza para lo que vendrá.
Que el Niño Jesús nazca en cada hogar, llenando de paz, amor y bendiciones a todas nuestras familias. Les deseamos Felices Fiestas, una Santa Navidad y un Año Nuevo colmado de fe y alegría.



