Una experiencia que beneficia a estudiantes, docente, comunidad y familia. De manera colaborativa todos participan en el diseño de los acuerdos de convivencia áulicos.
Es el primer taller de 2025 que se realizó con sexto grado y sus familias el pasado 4 de abril. Fue una clase abierta entre alumnos, familia y comunidad, que permitió diseñar los acuerdos de convivencia áulicos, a partir del conocimiento, reflexión y problematización de los acuerdos escolares de convivencia institucionales (AEC).
Un espacio democrático de participación y construcción gracias al trabajo colaborativo familia-escuela.
Promover el aprendizaje
La construcción conjunta de acuerdos de convivencia promueven el aprendizaje, colaborando con el desarrollo de habilidades sociales, contribuye a un clima propicio para el aprendizaje y el bienestar, permite prevenir conflictos o bien, brindar herramientas para su resolución, favorece el aprendizaje de las relaciones interpersonales y el vínculo pedagógico, promueve la participación activa de todos los miembros involucrados: estudiantes, docente, escuela, familia.










































