En nuestra escuela celebramos el Día de la Soberanía Nacional, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el derecho de un pueblo a decidir su propio destino y a defender lo que es suyo. A través de las voces y aprendizajes de los estudiantes de ambos turnos, recordamos juntos la historia y el valor que envuelve este día tan significativo.
La soberanía significa que un país puede tomar sus propias decisiones, ser libre, autónomo e independiente, sin que potencias extranjeras quieran imponer sus reglas. Para comprender este concepto, las y los estudiantes investigaron su origen y estudiaron uno de los acontecimientos más importantes de nuestra historia: la batalla de la Vuelta de Obligado, ocurrida el 20 de noviembre de 1845, fecha que hoy conmemoramos.
Un poco de historia
En aquel momento, Inglaterra y Francia, dos de las potencias más fuertes del mundo, intentaron navegar libremente los ríos argentinos para comerciar sin respetar nuestras leyes. El gobierno de Buenos Aires, bajo el mando de Juan Manuel de Rosas, se opuso firmemente porque sabía que permitirlo significaba perder la soberanía sobre el propio territorio.
El general Lucio Mansilla organizó entonces la defensa en un recodo del río Paraná llamado Vuelta de Obligado. Allí, aún con pocos hombres y recursos, los argentinos —hombres y mujeres— decidieron resistir colocando enormes cadenas atravesando el río para impedir el avance de las escuadras anglo-francesas.
Aunque los invasores lograron finalmente cruzar, la resistencia argentina se convirtió en una victoria moral y política: el mundo comprendió que nuestro país no estaba dispuesto a ceder sus derechos ni su autodeterminación. La batalla se transformó en un símbolo del coraje, la fuerza y el amor por la patria.
La soberanía se construye
Gracias a este trabajo de investigación, nuestros estudiantes comprendieron que la soberanía no es solo un hecho histórico, sino una construcción diaria. Se defiende con educación, con respeto, con participación y con el compromiso de cada uno en su comunidad.
Hoy, al recordar aquel momento tan trascendente, reafirmamos juntos que la soberanía la hacemos entre todos, cada día, con nuestros valores y acciones.
¡Viva la Patria y que viva siempre la soberanía nacional!



