Los estudiantes de 5° año del Nivel Secundario vivieron una jornada de retiro para detenerse, mirar hacia adentro y volver a la fuente.
Un día para parar. Los de 5° año se fueron una jornada entera del ruido de todos los días para hacerse una pregunta difícil: ¿de qué tenemos sed?
Hubo ronda al sol, silencio a solas, y un espacio armado con lo simple, una piedra, unas hierbas, palabras escritas para leer despacio. Cada uno buscó lo suyo: una pena que pesaba, un sueño que no habían dicho en voz alta, una búsqueda sin nombre todavía.

Volver a la fuente.
La sed no se apaga sola. Por eso, aunque el camino sea árido, siempre se puede volver a la fuente.
Gracias Profe Leticia Druetto por el informe.



